Esta noche vendrás a mi, amor,
con tu cabello recogido en una larga trenza,
y presiento, amor,
que entonces me enamoraré de ti.
Nuestras miradas, amor,
se cruzarán y llevaré tu mano a mis labios,
y presiento, amor,
que entonces me enamoraré de ti.
Caminaremos en silencio, amor,
y mis dedos rozarán tímidamente tu vestido blanco,
y presiento, amor,
que entonces me enamoraré de ti.
Y te besaré, amor,
y mis manos acariciaran tus pechos,
y presiento, amor,
que entonces me enamoraré de ti.
La luna y el mar, amor,
serán testigos
de que esta noche me enamoraré de ti.
Sevilla, Agosto de 2009
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada