Si me besas así

Bésame

Que si me besas así
no podré negarte
nada.

Tan segura me tienes, cabrón...
Sabes de sobra que
si me besas así
podrás pedirme lo que quieras.

pero

ten cuidado, que si me besas así
no te perdonaré el dia
que dejes de hacerlo.

Te dije una vez
que si me besabas así
podrías explorar
todos los rincones
de mi cuerpo,

más

no lamentes luego
que no te quede nada
por descubrir.

Y te advierto:
si me besas así
y luego te vas
dejándome como
gata en celo

no 

habrá alcohol
suficiente
en ningún bar
para curar tus heridas.

Y recuerda que
si me besas asi
tendrás que
ser precavido

porque

no te podrás
alejar más de dos calles,
Querido, si me besas así.

Y es que
si me besas así,
hijo de puta,
si me besas así

me muero.

Sevilla, Julio de 2015



Y por fin, no tener que decir nada

Quiero escucharte 
y para variar, 
no tener que decir nada. 

Disfrutar de tus palabras, 
sumergirme en ellas,
llenarme de ellas, 
literalmente empaparme de tu voz 
y de tus ojos, 
hasta perder la respiración. 

Desfallecer entre tus brazos y 
revivir entre tus piernas. 
Morir con cada embate y 
salir vivo de la batalla 
solo para entrar de nuevo en ti. 

No quiero ganar esta guerra. 
Quiero ser tu gozoso prisionero y 
perder todas las contiendas 
contigo. 

Me cansé de luchar 
por ser el más inteligente, 
el más mordaz, 
el más sarcástico, 
el más ocurrente. 

Quiero perderlo todo y 
nacer de nuevo, 
desnudo y libre, 
como una hoja en blanco 
donde escribir 
capítulos completos 
de mi vida a tu lado. 

Romper, romper y
triturar la cadenas del pasado, 
destrozar las bolas de cristal 
que predicen un futuro 
que nunca va a estar escrito.

Y vivir contigo 
sólo este 
día 
que 
no 
quiero 
que 
termine 
n
u
n
c
a
.


Sevilla, Julio de 2015

Amor trivial

Si esto fuera para alguien, solo podría ser para Lula.


Hace un año

Aquella foto
tendida desnuda en mi cama
sobre el edredón rojo
que luego pintaste y
nunca lograste vender y que
al fin encontró lugar
en la pared del salón de mi casa.


Hace un mes

Ese rincón
donde me encuentro contigo
cuando nadie nos mira y
nos reímos y nos preguntamos
cómo es que los demás
ni se abrazan, ni se tocan,
ni se besan
tanto como nosotros.


Hace una semana

El sofá
de tu casa, gastado de niños y perros
que nos espera una de cada tres noches
(y fines de semana alternos)
para envolvernos y recordarnos que
nos da igual que llegue el invierno.


Anoche

La cena
En el restaurante vietnamés,
los besos en la esquina
oscura de mi calle
y luego,
cuando le pusimos
dos rombos
a la mesa de la cocina.


Sevilla, Julio de 2015