Sencillo

Ella le dijo una vez que le gustaban, sobe todo, los hombres sencillos. Y el, pobre enamorado, no sabía si podría serlo. Por más que lo intentaba, no lograba la sencillez. En su vida había claros y oscuros, miedos y atrevimientos, alegrías y penas y pequeñas y grandes incongruencias.

El sabía con seguridad, en cambio, que le gustaba aquella foto antigua, de hacía dos o tres años, donde ella estaba rodeada de gente. Le gustaba su pose relajada, como si la hubiesen fotografiado sin que se diese cuenta, ajena a todo excepto al puente al que se asomaba, con una mochila al hombro que le hablaba de viajes y aventuras, de curiosidad por lo que hubiera ahí fuera.

Y es que ni para decirle que la amaba, le salía la sencillez.


Sevilla, Noviembre de 2012

Enredado

Para mi malagueña salerosa, la de los ojos bonitos.


Enredado querría estar contigo, entrelazadas las piernas en el sofá de parches de colores de tu casa, anudado a ti en tu vientre, encendido por ti toda la noche, desnudo de cuerpo y alma, descubierto y sin secretos ante tus ojos, mirando en la profundidad de los tuyos, amándote con mis labios y mis manos, y diciéndote ¡Amor, amor! suave al oído. Enredado querría estar contigo y no saber nunca cómo deshacer el nudo.


Sevilla, Noviembre de 2012

Llámame

Para mi querida princesa oriental, que tal vez nunca conozca...


Llámame y será mi numero de la suerte el que aparezca en la pantalla del teléfono. Llámame y hazme temblar de intriga al pensar que tal vez seas tu. Llámame, pero hazlo de noche, que la oscuridad guarda los secretos mas bellos. Llámame, que estaré esperando tu voz suave, tejida del verde eterno de los campos de Compostela. 

Llámame y te cantaré versos, que serán como los besos que escribiré sobre tu piel, cuando enredados en tu sofá de cuadros, libre batallas contigo que ganarás siempre y yo me retire con ganas de volver de nuevo a retarte sabiendo que tu victoria será también la mía.


Sevilla, Noviembre de 2012

Microrrelatos

Para ti, que aún estás por venir...


Me pediste una corta aventura y yo quería una larga historia de amor. Ni escribiendo nos entendemos. Tu despachas tu pasión con tres palabras y yo no encuentro la forma de resumir lo que siento por ti. ¿Te vale como microrrelato?


Sevilla, Noviembre de 2012