martes, mayo 11, 2010

Hija de las estrellas

Fuiste la portadora del fuego hace once mil años, cuando aun los hombres no eran hombres. Y yo fui tu guardián. Y nos encontramos de nuevo en Babilonia, donde los sabios desde sus altos Zigurats descubrieron el cielo, los planetas y las estrellas. Y entonces fuiste Ishtar, la diosa del fuego y del amor que hechizaba a los hombres que se acercaban trémulos a tu templo. Y yo, que ya te conocía y te adoraba desde hacía siglos, sonreía y callaba mi secreto. 


Y fuiste Circe, la del dorado cabello, que me embrujó por siete años y casi me hizo desistir de mi empeño por volver a Ítaca. Y fuiste Venus, y te vi nacer de entre las aguas y hubiera dado todo mi Imperio por un beso tuyo. 

Y siglos más tarde te reencarnaste en las magas del medievo, y no tuviste que aprender nada, porque tu sabiduría venía de muy antiguo y la heredaste de tus antepasadas. Y brillaste en los salones del dieciocho y a tus pies se inclinaron reyes y sabios, hombres y emperadores. 

Y ahora, cuando ya nadie cree en nada, te reencarnas de nuevo en la hechicera rubia que conoce todas las estrellas y sabe cuando sale la Luna. Y yo, y quizás algún otro iluminado, lo sabemos y callamos y caemos bajo tu embrujo, como lo hemos hecho desde hace milenios.

Porque te reconocemos en cuanto te vemos. Diosa del fuego, Portadora de la Llama, Ishtar, Circe, Venus, Hechicera, Señora de los hombres e Hija de las estrellas.


Sevilla, 10 de Mayo de 2010

jueves, enero 14, 2010

No necesito explicar nada

No necesito explicar  tu sonrisa, tu mirada, o aquel beso. No necesito explicar como aprendí a mirar con tus ojos, que llenan de vida y color todas las cosas. No necesito explicar como escribes, desde lo más profundo de tu corazón. No necesito explicar tu espléndida desnudez, tus abrazos, tus misterios. 
No necesito explicar tu timidez, tu valentía, tu disconformidad con lo que todos llaman correcto. 
No necesito explicar tu pasión por la poesía, por la música, por el arte, por la vida.

¿Cómo contar tu manera de mover las manos cuando hablas?
¿Cómo explicar tu voz, tus manos grandes, tus ojos, tus largos dedos?
¿Quién puede entender tu boca, tu largo y dorado cabello?

No necesito, no quiero explicar
 por qué te quiero.


Sevilla, Enero de 2010

martes, enero 12, 2010

La playa

No recuerdo mucho de aquel dia. Solo el el picor y el calor que daba aquel jersey amarillo de lana de cuello alto que mi madre nos puso a cada uno de los tres hermanos. Todos vestidos iguales, con esos pantalones cortos a cuadros tan típicos de los niños de los sesenta que apenas pasaban de las ingles.

¡Ibamos a la playa! y supongo que sería invierno o primavera y que en Sevilla haría frio. Pero cuando llegamos a Isla Cristina, el calor era sofocante y tan solo me ha quedado aquella sensación de agobio, de no querer jugar en la arena, de estar deseando subir al coche y regresar cuanto antes a casa.

¡Imagínate, nosotros que apenas habíamos visto el mar! y yo solo quería volver y quitarme aquella terrible prenda que aún hoy, casi cuarenta años despues, me sigue picando cuando la recuerdo.


Sevilla, Enero de 2010

domingo, diciembre 27, 2009

Amor

Amor, la mayor de todas las locuras. Amor cierto, amor lejano, amor solo, solo amor. Eres deseo y pasión. Eres misterio. Eres dolor y alegría. Amor, por ti se han conquistado tierras y descubierto mundos. Por ti se han escalado las más altas montañas, descencido los más profundos valles y cruzado los más anchos ríos. Por ti se muere y se mata, se sufre y se goza. Y no hay manera de retenerte. No se sabe como llegas ni cuando te vas, como el agua que se escapa entre los dedos. Amor, a quien todos persiguen y nunca están seguros de haber atrapado del todo. Amor, que mueves el mundo, no te vayas, no me dejes solo y perdido en esta terrible locura que es la vida cuando no estás.


Sevilla, Diciembre de 2009

martes, diciembre 22, 2009

Expiación (Elegía)

No puedo volver atrás
y no decir lo ya dicho.
Ni atrapar las palabras vertidas al aire.

No puedo soportar tu dolor,
tu distancia, tu merecido
olvido.

No puedo borrar
las frases ya escritas. 
Ni cambiar una sola coma de ellas.

No puedo soportar tu dolor,
tu distancia, tu merecido
olvido.

No puedo deshacer
nada de lo que he hice,
Ni desandar el abismo entre nosotros.

No puedo soportar tu dolor,
tu distancia, tu merecido
olvido.

No puedo esperar
tu perdón.
Tu misericordia no es infinita.

No puedo soportar tu dolor,
tu distancia, tu merecido
olvido.

Solo me queda alejarme
y esperar, esperar y esperar
que el tiempo nos traiga la paz.

No puedo soportar tu dolor,
tu distancia, tu merecido
olvido.


Sevilla, Diciembre de 2009

domingo, diciembre 20, 2009

Amor, ¿qué me reclamas?

¿Pues qué esperas?
¿Que me desvanezca
en la penumbra de una tarde lluviosa?
Por ti lo haré, mi amor,
porque te quiero.

¿Pues qué deseas?
¿Que olvide tus ojos color miel
y tu cabello de fuego?
Por ti lo haré, mi amor,
porque te quiero.

¿Pues qué quieres?
¿Que asfixie mi deseo en otros cuerpos,
mientras solo estás tu en mi pensamiento?
Por ti lo haré, mi amor,
porque te quiero.

Pues qué reclamas?
¿Que olvide tu risa, tus palabras
y tus besos?
Por ti lo haré, mi amor,
porque te quiero.

¿Pues qué me pides?
¿Que calle lo que siento
y lo mienta, sonriendo, en otros brazos?
Por ti lo haré, mi amor,
porque te quiero.

Pero no me exijas que no te ame.
Porque eso no puedo hacerlo, mi amor, porque te quiero.


Sevilla, Diciembre de 2009

sábado, diciembre 19, 2009

Pienso y miro y siento

Una lágrima escondida
y unos besos.
Una pasión desesperada
y unas cartas.
Un amor desconsolado
y un misterio.
Una foto desvaída
y un recuerdo.

Y un cuerpo desnudo
que deseo,
que deseo,
que no deseo.


Sevilla, Diciembre de 2009

jueves, diciembre 17, 2009

Ausencia, presencia

¿Donde te fuiste, amor?
Deseo, emoción, desvelos.
cascada de luces y sombras.
Un destello en la penumbra
y luego nada.

Susurros, gemidos, suspiros.
Piel contra piel,
sudor y trémula espera.
Fuego y frio
y luego nada.

Palabras ausentes,
verdades, mentiras,
tu espalda desnuda,
tu cabello revuelto
y luego nada.

Vas y vienes,
estás y no estás,
te pierdes entre la gente,
te miro, me hablas
y luego nada.

Juegas con el viento y te ríes y luego nada.


Sevilla, Diciembre de 2009

domingo, noviembre 08, 2009

Larache

Amanece y recorro a tu lado el mercado.
Paseamos juntos, mirando con ojos nuevos
los arcos antiguos pintados de azul y blanco.

Y aun no se, entonces, cuando te escondes entre ellos,
que estos serán los días más felices de mi vida.

Sevilla, Noviembre de 2009

miércoles, agosto 26, 2009

Cosas que olvidé

Tengo tantas cosas que olvidé darte...

Tengo una sonrisa
que dejé al borde
de mis labios
la tarde que te conocí.

Tengo una mirada
que escondí avergonzado
la última vez
que vi tu preciosa desnudez.

Tengo unas flores
que nunca te envié
y que se marchitaron
al sol en mi ventana.

Tengo un par de libros
que nunca te enseñé
y que esperan
aburridos en mi estante.

Tengo aquella música
de que te hablé
y que se quedó
olvidada en mi memoria.

Tengo un te quiero
que se fue
tiritando al frío
del invierno.

Tengo veinte poemas
que nunca te escribí
y que agonizan
al filo de mi corazón.

Tantas cosas que olvidé y que ya no se si me queda tiempo para darte.

Sevilla, Agosto de 2009