lunes, mayo 16, 2005

Yo fuí recolector de peras en Lérida

Para la IV Zifras y Letras.

...Porque, ¿sabes?, de joven hice muchas locuras. Aquel verano necesitaba dinero y me fui al norte, de jornalero. Muy cerca de la huerta donde trabajaba había una plantación -ilegal, por supuesto- de marihuana. Por las noches, acompañado de un par de amigotes -Inma y Salva- saltábamos la cerca y nos llevábamos la "maría". No sé qué le habían hecho a las plantas, pero el caso es que aquello no colocaba nada. Cerca, en un pueblo abandonado había una colonia de hippies, con aspecto de andar muy perdidos en medio del Ampurdán.

Una tarde nos acercamos al poblado con tres sacos llenos de la marihuana "light". Aquello fué para verlo. Nosotros en medio del pueblo sacando los manojos de hojas y los hippies casi pujando por ellas. En diez minutos les habíamos vendido toda la mercancía y amablemente, renunciamos a compartir con ellos una fumada, porque teníamos que volver corriendo al tajo. No te imaginas como nos reímos todo el camino de vuelta con nuestra travesura.

No recuerdo cuanta pasta sacamos, pero aquel fin de semana nos fuimos los tres a Barcelona, a "gastos pagados". Allí, el sábado por la noche, en el "Peach Bar" -¿te acuerdas?, el local de Teo, que se había convertido en punto de peregrinación de toda la movida progre de Barcelona- conocí a Ardelia, tremenda rubia de ojos azules. Quizas algún dia te cuente nuestras aventuras...

Sevilla, Mayo de 2005