Vértigo

Vértigo,
cuando bailas conmigo,
tu negro cabello al aire
y tu risa feliz que resuena
en el salón lleno de gente.

Vértigo,
cuando estás desnuda
entre mis brazos. Y vértigo
de mirarte y de tocarte tan sólo
con la punta de mis dedos.

Vértigo,
de tu melancólica tristeza
y de tu presencia tranquila
y de tu voz suave
y serena.

Vértigo,
tanto vértigo, que me iré
y me quedaré otra vez
a solas con mis fantasmas
y maldiciendo mi vértigo.

Vértigo es una variación de un poema de verso libre con el mismo título, publicado originalmente en Después del miedo, mi otro blog, en Marzo de 2009.

Sevilla, Junio de 2009

3 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Muy bien reflejado el miedo al amor. Porque es eso ¿verdad? dicho con hermosas palabras. Saludos cordiales.

Arruillo dijo...

Buena composición, de mucha sensibilidad y bien reflejado el sentimiento.
Un saludo

Sirio dijo...

No creo que exista el miedo al amor. Existe, en cambio, el no querer a alguien pero sí desearlo, la búsqueda compulsiva de placer sin importar a quien te llevas por delante, la mezquindad, la cobardía y la mentira. Y todo eso hombres y mujeres lo disfrazan diciendo que es miedo al amor.