sábado, noviembre 22, 2008

Entre tus piernas (III)

Me perdí entre tus piernas. Y ahora tengo que encontrar el camino para echarte de mi corazón.

Sevilla, Noviembre de 2008

Entre tus piernas (II)

Me perdí entre tus piernas. Y ahora no puedo encontrar el camino para entrar en tu corazón.

Sevilla, Noviembre de 2008

Entre tus piernas (I)

Me perdí en tu corazón. Y yo solo quería encontrarme entre tus piernas.

Sevilla, Noviembre de 2008

Insomnio

Debajo de mi cama hay encerrado un monstruo. Por las noches despierta, se agita y sus lamentos no me dejan dormir.

Sevilla, Noviembre de 2008

domingo, septiembre 28, 2008

Otoño

Cae una lluvia fina que limpia el aire del verano que todavía no acaba de marcharse y deja un fresco olor a tierra mojada. Una lluvia que invita a salir a la calle, a empaparse lentamente bajo ella y sentirse renovado, limpio por dentro y por fuera. Una lluvia que trae noticia del nuevo año que para mí siempre comienza en Septiembre, nunca en Enero.

Amo esta época del año. Me trae recuerdos de libros sin abrir que esconden secretos aún no revelados, la excitación ante el curso que acaba de empezar, el reencuentro con los viejos conocidos y quizás el hallazgo de un buen amigo escondido tras el rostro de un nuevo compañero.

El otoño es casi certeza de poder borrar todo lo malo del año que termina e ilusión por partir otra vez de cero. Momento de hacer balance, revisar ideas e imaginar nuevos proyectos. Tiempo para poner en la calle todo lo viejo, todo lo que nos duele y dejar en casa, en nuestro interior, sólo aquello que nos dé la paz que, aunque no lo sepamos a veces, todos andamos buscando.

Sevilla, Septiembre de 2008

viernes, septiembre 26, 2008

Dos extraños

Ella siempre de negro, él siempre de blanco.

Se buscaron por toda la ciudad. En los parques, tras los setos descuidados, junto a los bancos escondidos, cerca de las fuentes donde beben sedientas las golondrinas en verano. Cruzaron viejos puentes, tranquilos paseos y frondosas arboledas. Visitaron olvidados museos, vacías iglesias, el solitario Jardín Botánico y el ruinoso convento del Carmelo.

Ella siempre de negro, él siempre de blanco.

Se buscaron en mitad de la noche y en el caluroso mediodía. Recorrieron avenidas llenas de luz y ruidos, callejuelas vacías, sórdidas esquinas y oscuros callejones. Se buscaron en invierno, después de cada nevada y en otoño, bajo la fina lluvia. Se buscaron en las tardes de primavera y en las cálidas noches de verano.

Ella siempre de negro, él siempre de blanco.

Una mañana, amaneciendo, se cruzaron en el paseo del río. Y no se reconocieron, porque por una vez, sólo por una vez,

el vestía de negro y ella iba de blanco.

Pero esta historia no termina aquí, querido lector. Te dejo imaginar si quizás más adelante, cualquier mañana de invierno, cualquier noche de verano, los dos se encontrarán y esta vez sabran con toda certeza, al cruzarse, que son quienes buscaban desde hace tanto.

Sevilla, Septiembre de 2008

miércoles, septiembre 17, 2008

Luna de Fidji

Para Guillermo y María.

Anochece y sólo se escucha el suave golpear de las olas contra el embarcadero. Nuestro velero cruje de vez en cuando, enfadado con el mar que parece no querer dejarlo dormir, y la sirena de un mercante levanta chillidos de las gaviotas que llenan la orilla.

Sentada en el muelle, tus pies casi tocan el agua y tu cabello negro, rizado y todavía húmedo por el último baño de la tarde, brilla a la luz de la Luna. Un fino vestido de hilo cubre tu cuerpo y solo me deja intuir tu hermosa desnudez. Tarareas bajito una canción mientras distraída arrojas al mar trocitos de madera que se alejan jugando en el agua. Pareces fascinada por el reflejo plateado de la Luna en el mar y solo despiertas de tu ensoñación cuando una suave brisa hace que te estremezcas de frío. Me siento a tu lado y no dices nada. Apoyas tu cabeza en mi pecho y una lágrima se asoma a tus ojos, que siguen mirando a lo lejos.

Has cruzado medio mundo para venir hasta aquí y muy pronto te habrás marchado. Pero cuando no estés, te recordaré como esta noche, hermosa, tranquila y bella bajo la Luna de Fidji.

Sevilla, Septiembre de 2008